EL AUTOR

Juan Antonio Gaspar Alcubilla (SORIA, 20-12-1970)

De vocación AUTODIDACTA, cumplimenta su formación en la academia del también pintor soriano Luis Alberto Romero en los años 2005 y 2006.

El inicio de la actividad artística profesional comienza en el año 2003.

De repente abrí los ojos y observé el mundo. Despúes los cerré e imaginé el mundo.

Al volver a abrirlos contemplé un mundo de formas, situaciones y colores modelados a mi antojo. Ambos mundos permanecían unidos y separados al mismo tiempo por un inapreciable pero infinito hilo temporal.

Ambos mundos se expanden y contraen hasta converger en un punto, la “expresión artística”, en cualquiera de sus manifestaciones: pintura, música, literatura u otras más difíciles de apreciar pero existentes igualmente.

La obra artística se convierte en tal, cuando el receptor entra a través de ese hilo temporal en el mundo creado por el artista, hasta el punto de que él mismo contempla y percibe lo mismo que el creador. En ese momento, todo se para: el tiempo y el espacio; sólo estás tú y la obra.

Reflexiones del propio autor “síntesis y análisis de su obra“

El estilo exclusivo de Juan Antonio Gaspar Alcubilla

Se arroga el mérito de tener un estilo personal y único, y así es. En sus trabajos se pueden percibir detalles que evocan a otros artistas pero no pasan de ser meras partículas en un mar de singularidad.” Mundos perdidos”, ”Color y fantasía” son títulos de la producción pictórica de los dos últimos de Juan Antonio Gaspar Alcubilla. óleos en los que la figura y el color, según el propio autor, son la partitura sobre la que interpreta la realidad.

Igual que la abeja se va posando de flor en flor para recoger el polen, el autor, de 35 años, ha tomado gotas de las corrientes de las dos últimas centurias para crear su propio cosmos. El expresionismo y el impresionismo son dos de las fuentes en las que bebe el proceso constructivo de Gaspar. Algunas de las orondas, rotundas y obesas formas humanas de sus lienzos pueden retrotraer a las creaciones del escultor y pintor latinoamericano Botero, pero la impresión se rompe una vez se visualiza el resto de los cuadros. Las curvilíneas siluetas de mujeres y niños dan paso a damas estilizadas más próximas a los pinceles del El Greco pero ante todo, el tratamiento del hombre y de la mujer presenta una constante: la ruptura de los cánones .Pequeñas cabezas se ensartan dentro de cuerpos voluminosos, con extremidades y troncos sobredimensionados, respecto a testas con rostros de ojos minúsculos y facciones quebradas (en alguna de las obras, en los contornos de nariz ojos y boca se intuye el rastro del cubismo picasiano).El color es el segundo rasgo que impone el sello intransferible del artista soriano. El cromatismo es vivo incluso cuando elige una paleta de colores fríos, más los intensos naranjas y rojos son la nota predominante de una pintura que por el brillo se acerca a las viñetas de los cómic norteamericanos.

Artículo referente a la obra pictórica de Juan Antonio Gaspar" del Heraldo de Soria por V.M.S.

EL PECULIAR MUNDO DE JUAN ANTONIO GASPAR

En un mundo en el que resulta tan difícil saber expresarse, algunos privilegiados encuentran el camino a través del arte. Es el caso de Juan Antonio Gaspar “Juancho”, que lo hace por medio de la pintura. Comenzó su carrera en el año 2003. Poco después de iniciar su recorrido parece que halló un estilo propio y característico, de tal manera que al contemplar una obra sepamos sin duda que él es su autor. Esto es importante en un momento en el que la cultura en general y el arte pictórico en particular viven, salvo contadas excepciones, un periodo no demasiado brillante, donde la personalidad del artista queda escondida por modas y modos pasajeros, flor de un día, que se olvidan al siguiente. No es el caso de Juan Antonio Gaspar, cuya personalidad queda patente a lo largo de toda su trayectoria.

La pintura de este artista es la expresión de un rico mundo interior que aflora en sus cuadros. Formidable técnico, dotado a la par de ardiente imaginación. Su colorido es fogoso, idealista, obteniendo los tonos más delicados y los efectos luminosos más sorprendentes. Funde la luz con el color y consigue medias tintas de inmarcesible calidad. Prioriza volúmenes de formas curvas en medio de ambientes surrealistas que nos evadan a universos oníricos. Allí nos encontramos al ser humano en situaciones bien comunes o bien insospechadas, pero casi siempre ensoñadas. Los “sueños” de “Juancho” son la consecuencia de esa fantasía y originalidad de la que está dotado. Originalidad extraordinaria, no sólo por los temas que representa, sino por su sentido de la forma, que rompe con muchos estilos al uso.

Después de inventada la fotografía, se dice, el artista no precisa copiar la naturaleza. Es preferible crear una belleza abstracta o, al menos, diferente. Buscar volúmenes, precisar formas… Reconstruir para deconstruir y deconstruir para reconstruir mundos nuevos, imaginarios, personales… Sacar a la luz la vida interior y mostrar a los demás los sueños propios. Esto es lo que representa, a mi modo de entender, la obra de Juan Antonio Gaspar. Como todo artista recibe influencias exteriores, pero él ha sabido dotar a sus cuadros de una materia propia personal e intransferible. Integra análisis y síntesis mediante su peculiar combinación de temas y formas con unos espacios, volúmenes y líneas, que dan sentido a unas imágenes poéticas subyugantes. Ha creado un mundo, su mundo, para que los demás lo contemplemos, disfrutemos e interpretemos.

Juan Antonio Gaspar “Juancho” ha participado en una quincena de exposiciones individuales y colectivas y ha recibido numerosos premios y menciones.

Julián de la Llana del Río
Licenciado en Historia